¿Cuándo se presenta el IRPF de un fallecido?

Tras el fallecimiento de un ser querido, además del dolor emocional, surgen diversas obligaciones legales y fiscales que deben atenderse. Una de ellas es la presentación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio en curso.
De acuerdo con la Agencia Tributaria, el IRPF de un fallecido debe presentarse en el mismo plazo que el resto de contribuyentes, aunque el periodo impositivo se cierra el día del fallecimiento.
Si la persona fallecida generó ingresos que superan los límites establecidos por ley, sus herederos o representantes legales deben encargarse de presentar la declaración.
Además, si el fallecido tenía un seguro de decesos, este puede incluir asistencia jurídica y asesoría para facilitar los trámites fiscales y sucesorios. Compara tu seguro de decesos y protege a tu familia frente a gestiones y gastos inesperados.
¿Cuándo debe presentarse el IRPF de un fallecido?
El plazo de presentación del IRPF de una persona fallecida coincide con el periodo general de declaración de la renta, que normalmente se extiende entre abril y junio del año siguiente al ejercicio fiscal.
Por ejemplo, si el fallecimiento ocurrió en 2024, la declaración correspondiente se presentará entre abril y junio de 2025.
Importante: no importa la fecha del fallecimiento, la obligación de declarar se mantiene si se superaron los límites de ingresos establecidos por la Agencia Tributaria.
¿Quién debe hacer la declaración de un fallecido?
La declaración de la renta de una persona fallecida debe ser presentada por:
- Los herederos legales del difunto.
- Un representante legal o albacea, si fue designado en el testamento.
El proceso incluye recopilar toda la información económica del fallecido (ingresos, propiedades, inversiones, pensiones, etc.) y presentarla mediante el modelo 100 de la Agencia Tributaria.
¿Qué pasa con la declaración de renta tras un fallecimiento?
Al producirse el deceso, el periodo impositivo se cierra en esa fecha. La declaración reflejará los ingresos y retenciones del fallecido desde el 1 de enero hasta el día de su muerte.
El artículo 39 de la Ley General Tributaria establece que los herederos asumen la responsabilidad tributaria, incluyendo las deudas pendientes y las declaraciones no presentadas.
¿Qué impuestos deben pagarse tras el fallecimiento?
Después de un fallecimiento, los herederos o representantes legales deben atender los siguientes tributos:
-
IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas): Se liquida hasta la fecha del fallecimiento.
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Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD): Grava la transmisión de bienes y derechos del fallecido a los herederos.
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Plusvalía municipal (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana): Aplica si el fallecido era propietario de inmuebles en suelo urbano.
En algunos casos, el seguro de decesos puede incluir orientación fiscal y sucesoria para la gestión de estos impuestos.
¿Cómo hacer la declaración de la renta de un fallecido?
Sigue estos pasos básicos para realizar correctamente la declaración:
1. Reúne la documentación necesaria
- Certificado de defunción.
- Copia del testamento o declaración de herederos.
- Certificados bancarios y de inversiones.
- Últimas nóminas o pensiones recibidas.
- Recibos del seguro de decesos o de vida, si los hubiera.
2. Completa el modelo 100
Utiliza el modelo 100 de la Agencia Tributaria para presentar el IRPF del fallecido. El programa de ayuda Renta Web permite hacerlo de forma electrónica o presencial en oficinas de Hacienda.
3. Presenta la declaración
- Si el resultado es a pagar, los herederos deben realizar el ingreso correspondiente.
- Si el resultado es a devolver, el importe se abonará a los herederos, previa acreditación de su condición legal.
¿Qué pasa con las deudas del fallecido?
En España, las deudas no desaparecen con el fallecimiento. Los herederos pueden optar por:
| Opción | Descripción |
|---|---|
| Aceptar la herencia pura y simple | Heredan tanto los bienes como las deudas. |
| Aceptar a beneficio de inventario | Solo responden con los bienes heredados, sin afectar su patrimonio personal. |
| Renunciar a la herencia | No heredan ni bienes ni deudas. |
El plazo para decidir es de seis meses desde el fallecimiento.
¿Tributa el seguro de decesos en el IRPF?
No. La indemnización de un seguro de decesos o vida se considera parte de la herencia, por lo que tributa en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, no en el IRPF.
Sin embargo, si el seguro incluye reembolsos o rendimientos financieros, estos sí deben declararse como rendimientos de capital mobiliario en la renta.
Preguntas frecuentes sobre el IRPF de un fallecido
1. ¿Qué ocurre si el fallecido no tenía obligación de declarar? Si sus ingresos estaban por debajo de los límites establecidos, no es necesario presentar el IRPF.
2. ¿Puede una persona hacer la declaración sin ser heredero? Solo los herederos legales o el representante designado tienen autoridad para presentarla.
3. ¿Qué sucede si el fallecimiento fue antes del inicio de la campaña? La obligación de declarar sigue vigente dentro del plazo general (abril–junio del año siguiente).
4. ¿Cómo se solicita la devolución si el resultado es a favor del fallecido? Los herederos deben aportar el certificado de defunción, el testamento y el certificado de últimas voluntades ante la Agencia Tributaria.
5. ¿Qué documentación solicita Hacienda en estos casos? Certificados de ingresos, bienes, cuentas bancarias, retenciones, testamento y justificantes de gastos deducibles.
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